Los beneficios que ofrece la práctica del mindfulness a nuestro bienestar personal y nuestra productividad laboral, son muy atractivos. Pese a ello, hay una gran resistencia para iniciar su práctica de manera regular y consistente, porque se piensa que se requiere de mucha práctica y por muchos años. Te quiero presentar cuál es la inversión de tiempo necesaria para obtener los beneficios ofrecidos.

Antes que nada, me gustaría resaltar algunos aspectos de lo que llamamos inversión. El aspecto más importante es la ganancia que se va a obtener con relación al esfuerzo o trabajo que se va a realizar. También es importante el tiempo en el cual se va a obtener la ganancia.

En términos monetarios se considera una buena inversión aquella que ofrece un buen rendimiento sobre el capital invertido, es decir, una buena ganancia adicional al capital invertido, al término de un plazo corto de tiempo.

En el ámbito del Mindfulness, también conocida como Atención Plena, es muy importante conocer qué es lo equivalente al capital invertido y qué es lo equivalente al rendimiento obtenido. En este caso, lo que estarás invirtiendo son 10 minutos de tu tiempo diario en realizar una sencilla práctica, lo que es mucho menos que el tiempo que inviertes en bañarte y vestirte, en desayunar o en revisar las noticias o tus redes sociales en el celular.

Con esa pequeña inversión de tiempo, los beneficios que obtendrás son los siguientes:

  • Manejo adecuado del estrés, es decir, la capacidad de enfrentar los desafíos de tu día a día sin que tengan consecuencias negativas en tu salud. Aprenderás a convertir el estrés malo en estrés bueno, también conocido como euestrés.
  • Incremento en tu inteligencia emocional, aprenderás a convivir con las emociones desagradables y a responder de manera más adecuada y constructiva, evitando lo que se conoce como secuestro emocional, que no es otra cosa que reaccionar de manera instintiva e irracional ante las emociones desagradables. También desarrollarás la capacidad de percibir las emociones de los demás.
  • Despertar tu creatividad, mediante la estimulación y el cultivo de tu mente intuitiva. Nuestra educación occidental privilegia el desarrollo de nuestra mente racional y poco o nada hacemos para cultivar y desarrollar nuestra mente intuitiva. Te sorprenderás lo que tu mente intuitiva aporta a tu creatividad.
  • Mayor capacidad de concentración, pues serás más consciente de los distractores a los que estás sometido por estar todo el día en piloto automático. Desarrollarás la capacidad de evitarlos.
  • Mayor capacidad de aprendizaje, lo que resulta muy valioso en el mundo actual por la elevada velocidad con que se producen los cambios, lo que nos demanda estar aprendiendo cosas nuevas constantemente.
  • Aumentarás tu capacidad de comunicación asertiva, desarrollando la capacidad de estar presente a lo que te está comunicando tu interlocutor, es decir, desarrollarás tu capacidad de escucha activa.
  • Podrás conciliar mejor el sueño además de realmente descansar, mediante un sueño profundo y reparador. Te levantarás realmente descansado y con mucha energía para iniciar tu día.
  • Estarás de muy buen humor todo el día y disfrutarás al máximo los pequeños detalles de la vida, creando un ambiente positivo y de felicidad a tu alrededor.

Imagina el impacto que pueden tener estos beneficios en tus labores cotidianas, sean estas en tu vida laboral o en tu vida personal. ¿Qué pasaría con tu productividad? ¿cómo cambiarían las relaciones con las personas a tu alrededor?

Todo esto con sólo 10 minutos de tu tiempo al día, haciendo una sencilla práctica de Atención Plena, que además puedes dividirla en dos sesiones de 5 minutos cada una, una por la mañana y otra por la tarde o noche, durante 30 días.

¿Será que el mindfulness es una buena inversión?